jueves, 22 de noviembre de 2012

Risoterapia: la nueva ola en terapias alternativas

La medicina alternativa cada vez se impone más a la tradicional, y es que se ha comprobado que el mundo médico no sólo son pastillas e inyecciones. La risoterapia es una de las disciplinas alternativas para sanación con mayor éxito, que ha ido produciendo resultados sorprendentes a través de las décadas. Conoce más acerca de esta técnica.
Aunque puede tener muchas definiciones y cada persona lo conceptualiza de diferentes maneras, la risoterapia no es otra cosa que el fortalecimiento de la salud integral en el cuerpo humano por medio de la risa. Las fuentes de carcajadas son muy variadas, y todas completamente válidas: chistes, frases divertidas, anécdotas que te cuentan otras personas, entre muchas otras más.
El término "risoterapia" como tal, no era conocido en épocas antiguas, aunque sí se sabía que la risa provocaba bienestar y placer en el ser humano. Han existido diversas doctrinas (Budismo Zen, Hinduismo o Taoismo) que marcan a la risa como una forma de curación y de liberar la tensión acumulada. También, en épocas más contemporáneas, se le unen algunos estudiosos de la psicología como Sigmund Freud, quien decía que con ella se podía transformar la energía negativa del ser humano.
Doherty Hunter, mejor conocido como "Patch Adams", es un médico originario de los Estados Unidos. Desde la década de los 70 anualmente acude acompañado de un grupo de personas vestidas de payasos a llevarles algo de buen humor a pacientes con enfermedades graves, o incluso hasta niños huérfanos de distintas partes del mundo. A él se le atribuye la paternidad de la risoterapia moderna; es decir, cuando ya se le conoce como una de las disciplinas de la medicina alternativa. Todos pudimos conocer mucho más de su trabajo a través de la película protagonizada por Robin Williams del mismo nombre.
- ¿Cómo funciona? Es un hecho que una persona a la que gusta reír y tener una actitud positiva ante la vida tiene un sistema inmune en mejores condiciones que otra que piensa de manera pesimista. La gente que actúa de esta última forma, es más fácil que su cuerpo sea atacado por cualquier tipo de enfermedad. De ahí que la risa sea considerada una terapia con resultados muy favorables para toda la gente.
Después de una serie de estudios, la Universidad Estatal de Nueva York determinó que cuando la gente ríe eleva la producción de unas hormonas conocidas como citoquinas (también se le llaman "las hormonas felices"), las cuales tienen la función de fomentar la actividad dentro de los glóbulos blancos en la sangre. Éstas logran atacar de forma contundente a los organismos nocivos para nuestra salud, incluso hasta se logran destruir algunas células cancerígenas.
Después de hacer muchos estudios alrededor de la risa, se han determinado más de 30 beneficios que produce en el organismo. Entre ellos se destacan: producción de endorfinas (hormonas que en pocas palabras te ponen de buen humor), fortalece el músculo cardiaco, aumenta el pulso con el que se limpian las paredes sanguíneas rápidamente, facilita la reducción de procesos inflamatorios, alivia dolores en el cuerpo porque provoca la relajación muscular, ayuda a corregir el estreñimiento, facilita procesos más duraderos y profundos de sueño, etc. Así que, ¡a reír se ha dicho!
- ¿Cuál es la dosis que se debe de "tomar"? En este caso no hay un límite porque afortunadamente el reírse, no es un acto nocivo para la salud, sino todo lo contrario. Algunos expertos sobre el tema calculan que reírse diariamente a carcajadas durante 20 segundos de forma continua equivale a tres minutos de ejercicio aeróbico de remo. Si no te puedes reír sin que alguien lo provoque, también puedes sonreír varias veces al día de manera voluntaria --los resultados que produce en la salud son similares.
Un grupo de especialistas de la Universidad Autónoma del Estado de México hizo un estudio con 35 niños que padecían diversos tipos de cáncer internados en el Instituto Materno Infantil del Estado de México. Lo primero que realizaron fue medirles el nivel de dolor después de sus quimioterapias con la Escala Análoga Visual (una escala gráfica de 10 cms que mide el nivel de dolor según el paciente). Posteriormente, fueron sometidos a algunas de las técnicas de risoterapia, y al volverlos a evaluar, se dieron cuenta que su nivel de dolor había disminuido por 3 cm.

COMENTARIO:

Esta noticia se escribió el 13 de noviembre de 2012 por el periodista Blanco Williams, debido a una serie de preguntas que se realizaba la población ante la medicina alternativa, centrándonos en la risoterapia. Estas técnicas producen grandes avances en la cura de enfermedades, sin tener que recurrir a métodos químicos, con posibles efectos secundarios.

Cada vez son más usadas, especialmente tal y como refleja este articulo en hospitales americanos donde los médicos son también payasos para hacer más ameno la vivencia en el hospital y la curación de los enfermos. Una de las técnicas destacadas, es la risoterapia, destinada a mejorar el estado físico y psicológico a través de la risa; y es que cuando una persona ríe, además de mejorar su estado de ánimo y mejorar su estado psicológico o de estrés, con la risa también se genera una sustancia benéfica para su organismo de cara a diferentes patologías y/o enfermedades.

Esta terapia esta muy extendida no únicamente en Estados Unidos, sino en todo el mundo debido a la gran eficacia de la misma.
Se han realizado diversos estudios en los cuales se relaciona que el tipo de risa ayuda a distintas funciones biológicas:

·        Reír con la letra "A":
-Mejora la energía del riñón y de su víscera acoplada, la vejiga.
-Actúa sobre el tejido óseo, previene la osteoporosis
-Mejora el sentido del oído.
·        Reír con la letra "E":
-Libera la energía del hígado (órgano), y de la vesícula biliar (víscera).
-Actúa sobre el tejido muscular.
-Mejora el sentido de la vista.
·        Reír con la letra "I":
-Libera la energía del órgano corazón y del intestino delgado (que es dónde se fabrica la sangre (según la Medicina Tradicional China).
-Activa el sistema circulatorio, previene las varices.
-Activa sobre el sistema nervioso. Además estimula la glándula tiroides.
-Mejora el sentido del tacto.
·        Reír con la letra "O":
-Libera la energía del estómago, páncreas y bazo.
-Actúa sobre el tejido conjuntivo, previene la celulitis.
-Estimula la glándula pineal, la hipófisis, la pituitaria y el hipotálamo.
-Actúa sobre el endoplasma celular, el núcleo celular y por tanto el ácido ribonucleico (transmisor de la aptitud).
Mejora el sentido del gusto.
·        Reír con la letra "U":
-Produce una vibración en la zona de los pulmones por la espalda.
-Libera la energía del intestino grueso (órgano) y pulmón. Respirar tiene que ver con nuestra capacidad de proyección.
-Libera también o actúa sobre nuestros recuerdos.

Estas técnicas están demostradas científicamente, por lo tanto desde mi punto de vista  me parece una buena opción emplearlas para la curación de enfermos
Tantos beneficios han conseguido que esta disciplina sea usada en hospitales de diversas partes del mundo, destacando los de Nueva York, en los cuales los médicos hacen sus visitas semanales a los pacientes con juegos de malabares, magia o música, mejorando y alegrando la recuperación de sus pacientes.

CESFAM de Viña del Mar ofrece medicina alternativa a sus pacientes

"Estos tratamientos mejoran principalmente la calidad de vida y el autoestima de los pacientes" manifestó el doctor Georg Hübner.




Foto: CESFAM Marco Maldonado
En aumento van las cifras de personas que buscan refugiarse en las rescatadas técnicas ancestrales que ofrece la medicina alternativa, que de forma natural y sin fármacos logran estabilizar los problemas que le aquejan a ciertos enfermos. Uno de los pioneros en implementar un programa de salud con yoga, reiki y acupuntura es el Centro de Salud Familiar (CESFAM) Dr. Marco Maldonado de Viña del Mar.
Uno de los tratamientos expuestos por el director de este CESFAM, Dr. Georg Hübner, en el V Congreso de Salud Familiar en la Ciudad Jardín, fue la terapia floral realizada a pacientes con artrosis en las rodillas, donde se demostró los avances tanto físicos como emocionales de ellos.
“Lo que busca la terapia Floral, según postula el Doctor Bach, que las dolencias físicas surgen de un desequilibrio emocional, por eso, las flores que el captó buscan equilibrar eso” explicó el doctor Hübner, quien agregó que esto “permite controlar las emociones y disminuir las molestias, por eso ha tenido un buen resultado en el aspecto físico”.
Hübner es uno de los principales propulsores que busca incorporar estas técnicas medicinales en el sistema de salud público, especialmente en el CESFAM Marco Maldonado donde trabaja, ya que ha visto el aumento de personas que llegan a las clases de yoga, siendo a la fecha más de 60 los que participan de cada de sesión.

COMENTARIO:

Esta noticia publicada el 11 de Noviembre de 2012 por el periódico ‘El Matutino’, ha sido fruto del las peticiones realizadas en el CESFAM para instaurar este tipo de medicina como un complemento a las terapias convencionales. Todo ello propulsado por el Dr. Georg Hübner quien está especializado en esta técnicas y según el mismo afirma en otros artículos: ``cada día estoy más confiado en su eficacia´´


La noticia nos muestra como en el CESFAM ya se ha iniciado esta metodología, basada en el tratamiento de enfermedades mediante la combinación de medicina alternativa y métodos convencionales.
Esta medida ha sido en gran parte propulsada por Georg Hubner, quien ya es un veterano en el uso de estas técnicas tal y como nos muestra esta noticia, colocando como ejemplo la terapia floral. 
Esta ha conseguido grandes avances en los pacientes quienes aseguran notar una mejora considerable en la cura de su enfermedad. La Terapia Floral es un sistema de curación que considera que en la raíz de la enfermedad hay un desequilibrio psicoafectivo, él es el verdadero causante del padecimiento físico. Por lo tanto, lo importante a efectos de determinar qué esencias tomaremos, será explorar nuestro mundo emocional.

En mi opinión es una gran aplicación a la medicina actual, ya que si es un método aporta beneficios, ¿Por qué no usarlo?. En España el 55% de la población afirma emplear la medicina alternativa para aliviar ciertas dolencias y aseguran estar muy contentos con estas. Por lo tanto, estamos ante el inicio de la instauración de nuevas técnicas que nos permiten un gran desarrollo medico, el cual no dudo que se expanda a otros hospitales.

martes, 20 de noviembre de 2012

Plantas que curan

Desde los tiempos más antiguos se tienen referencias sobre las propiedades medicinales de algunas de las miles de plantas que los humanos tenemos en todo el planeta. De hecho la medicina moderna ha tomado una parte de estas plantas que sintetizadas de forma natural o químicamente, ahora se utilizan para curar enfermedades.

No existe cultura alguna en el mundo que no utilice las plantas como medicina natural a través de sus múltiples aplicaciones, ya sea en forma de infusión, macerada, como ungüento o consumiéndola de forma natural.

Las propiedades de las plantas que curan se fueron transmitiendo de generación en generación, a través de la historia oral, pues son pocos los tratados de medicina natural conocidos y que tengan mucha antigüedad.

Los remedios caseros, que así también se los conoce, los revelan, casi siempre, nuestros abuelos, nuestros padres y nosotros los dejamos como herencia a nuestros hijos y nietos y, así, la medicina tradicional perdura en el tiempo.

En Bolivia el uso de plantas para curar las más variadas enfermedades está muy extendido, de hecho existe una verdadera cultura que en este tiempo ya cobró carta de ciudadanía.

Para nadie ya es un misterio, por ejemplo, la antigua como tradicional cultura kallawaya o de médicos herbolarios cuyos representantes más destacados y respetados se encuentra en el cantón de Curva y el pueblo de Charazani.

En esta región del departamento de La Paz, las plantas tienen múltiples usos medicinales que los médicos herbolarios han ido conociendo y a su vez, transmitiendo de generación en generación. 

Los pobladores de esta región tienen mucha más confianza en los médicos kallawayas, que en los educados en la ciencia médica occidental.

El éxito para aliviar los males de los seres humanos radica no sólo en el conocimiento de la planta o hierba a ser administrada sino en su cantidad, y en el tiempo de su administración. Por eso, el consejo de no automedicarse tiene valor para ambas medicinas.

Probablemente sean muy pocos los hogares donde no existan ciertas hierbas para curar dolencias comunes como un dolor de cabeza, de estómago, una diarrea o la falta de apetito. En las charlas habituales entre amigos es muy común escuchar el consejo relacionado con el consumo de alguna infusión para curar estas dolencias.

En todas nuestras ciudades y poblaciones existen mercados o pequeñas tiendas que venden hierbas medicinales consumidas y aceptadas por la gran mayoría de la población.

Nuestro país es rico en esta medicina ahora reconocida incluso en la nueva Constitución Política del Estado. Las plantas que curan son parte de nuestra cultura ancestral por lo que se las debe proteger y valorar.

Comentario

Esta noticia, publicada en el periódico boliviano La Patria el jueves 9 de agosto de 2012, muestra un caso en el que la medicina tradicional y la alternativa están unidas, es el caso de las plantas medicinales. Esto se debe a que a pesar de que ya se sabía que curaban algunos síntomas, progresivamente se van descubriendo más usos para lo que también ayudan, siendo las terapias alternativas los que los emplean en sus procedimientos. 
El uso de estas plantas viene desde nuestros ancestros, cuando no había más que naturaleza en la que encontrar remedios para enfermedades.
 Actualmente se siguen usando tanto a nivel industrial, para la elaboración de medicamentos como, como a nivel particular, en infusiones para dolores de cabeza, estrés y demás. 
Es el caso de:
 -El toronjil u hoja de limón, utilizada en algunos dentífricos, debido a sus propiedades antisépticas y aromáticas.
 - La yerbabuena, que es antiséptica, ayuda a la digestión, anti-asmática  carminativas y estimulantes. - El árnica o tabaco de montaña, que alivia el dolor, los golpes y problemas de la piel.
 - La manzanilla, que es digestiva, carminativa, sedante, tónica, vasodilatadora y antiespasmódica. Y cuyo aceite esencial se emplea en aromaterapia. 
- El ajenjo o hierba santa estimula la secreción de jugos digestivos.
 - La flor de bugabilia, para las vías respiratorias, y para la tos.
 - El epazote cuya esencia es utilizada eficazmente contra los parásitos intestinales. Además ayuda a la digestión. En la antigüedad se usaba para calmar la histeria, las alteraciones nerviosas y algunas enfermedades del pecho y de las vías respiratorias, por lo que era muy apreciada por las personas que trabajaban en las minas. Las hojas trituradas se utilizan sobre la piel para bajar la hinchazón en las erupciones causadas por picaduras de insectos y para calmar la irritación. 
Y un largo etcétera.
 En mi opinión, todas estas plantas ayudan a contrarrestar dolencias u problemas leves. Sin embargo no ayudan a solucionar enfermedades “reales” por las cuales las personas acuden a los hospitales… Aunque si pueden ayudar a tratarlas: ü No ayudan a curar el cáncer, aunque si ayudan a disminuir el dolor que causa. ü No ayudan, evitando un infarto, aunque si ayudan disminuyendo el dolor. ü No ayudan, evitando una amputación, aunque si ayudan a tratar el dolor post-quirúrgico. ü No ayudan a curar golpes, aunque si ayudan a disminuir el dolor que causa.
 Estas plantas son más útiles a nivel casero o industrial, que para la medicina convencional. Es por eso por lo que la medicina alternativa las usa en terapias como la aromaterapia o flores de Bach.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Applying Science to Alternative Medicine

More than 80 million adults in the United States are estimated to use some form of alternative medicine, from herbs and megavitamins to yoga and acupuncture. But while sweeping claims are made for these treatments, the scientific evidence for them often lags far behind: studies and clinical trials, when they exist at all, can be shoddy in design and too small to yield reliable insights.


Now the federal government is working hard to raise the standards of evidence, seeking to distinguish between what is effective, useless and harmful or even dangerous.
“The research has been making steady progress,” said Dr. Josephine P. Briggs, director of the National Center for Complementary and Alternative Medicine, a division of theNational Institutes of Health. “It’s reasonably new that rigorous methods are being used to study these health practices.”
The need for rigor can be striking. For instance, a 2004 Harvard study identified 181 research papers on yoga therapy reporting that it could be used to treat an impressive array of ailments — including asthma, heart disease, hypertension, depression, back pain, bronchitis,diabetes, cancer, arthritis, insomnia, lung disease and high blood pressure.
It turned out that only 40 percent of the studies used randomized controlled trials — the usual way of establishing reliable knowledge about whether a drug, diet or other intervention is really safe and effective. In such trials, scientists randomly assign patients to treatment or control groups with the aim of eliminating bias from clinician and patient decisions.
Sat Bir S. Khalsa, the study’s author and a sleep researcher at the Harvard Medical School, said an added complication was that “the vast majority of these studies have been small,” averaging 30 or fewer subjects per arm of the randomized trial. The smaller the sample size, he warned, the greater the risk of error, including false positives and false negatives.
Critics of alternative medicine have seized on that weakness. R. Barker Bausell, a senior research methodologist at the University of Maryland and the author of “Snake Oil Science” (Oxford, 2007), says small studies often have a built-in conflict of interest: they need to show positive results to win grants for larger investigations.
“All these things conspire to produce false positives,” Dr. Bausell said in an interview. “They make the results extremely questionable.”
That kind of fog is what Dr. Briggs and the National Center for Complementary and Alternative Medicine, with a budget of $122 million this year, are trying to eliminate. Their trials tend to be longer and larger. And if a treatment shows promise, the center extends the trials to many centers, further lowering the odds of false positives and investigator bias.
For instance, the center is conducting a large study to see if extracts from the ginkgo biloba tree can slow the progression of Alzheimer’s disease. The clinical trials involve centers in California, Maryland, North Carolina and Pennsylvania and recruited more than 3,000 patients, all of them over 75. The study is to end next year.
Another large study enrolled 570 participants to see if acupuncture provided pain relief and improved function for people with osteoarthritis of the knee. In 2004, it reported positive results. Dr. Brian M. Berman, the study’s director and a professor of medicine at the University of Maryland, said the inquiry “establishes that acupuncture is an effective complement to conventional arthritis treatment.”
In an interview, Dr. Briggs said another good way to improve clinical trials was to ensure product uniformity, especially on herbal treatments. “We feel we have really influenced the standards,” she said.
Over the years, laboratories have found that up to 75 percent of the samples of ginkgo biloba failed to show the claimed levels of the active ingredient. Scientists doing a clinical trial have a large incentive to fix that kind of inconsistency.
Dr. Briggs said such investments would be likely to pay off in the future by documenting real benefits from at least some of the unorthodox treatments. “I believe that as the sensitivities of our measures improve, we’ll do a better job at detecting these modest but important effects” for disease prevention and healing, she said.
An open question is how far the new wave will go. The high costs of good clinical trials, which can run to millions of dollars, means relatively few are done in the field of alternative therapies and relatively few of the extravagant claims are closely examined.
“In tight funding times, that’s going to get worse,” said Dr. Khalsa of Harvard, who is doing a clinical trial on whether yoga can fight insomnia. “It’s a big problem. These grants are still very hard to get and the emphasis is still on conventional medicine, on the magic pill or procedure that’s going to take away all these diseases.”

Medicina alternativa como especialidad

(Jueves 18 de octubre de 2012)
La medicina alternativa será ya una opción como especialización médica en el sector Salud en el estado, señaló Miguel Ángel Aragón Contreras, sub director de enseñanza del Sector Salud.
Sobre todo, la medicina alternativa ayudará mucho a pacientes oncológicos porque también irá encaminada a este sector, ayudándolos a través de diferentes técnicas, entre ellas la acupuntura, las agujas, o diferentes tipos de masajes.
"Se esta realizando varios estudios médicos coreanos para tratar de llegar a un esquema educativo básico para esta especialización de la medicina alternativa", comentó Aragón Contreras.
También para aliviar la migraña y muchos otros males que pueden ser atendidos con la medicina alternativa, salvo los casos en que forzosamente se requiere una cirugía.
 EN HOSPITAL DE LA GUAJOLOTA DEL MEZQUITAL YA SE USA
Reconoció que en estos momentos existen algunas personas que se dedican a la medicina alternativa, pero lo hacen de forma aislada, les falta la profesionalización, por lo que el sector Salud local busca precisamente eso, certificar como una especialidad la medicina alternativ.
Incluso, comentó que en el Hospital de la Guajolota, en el municipio de Mezquital, ya se atienden casos con la medicina alternativa o tradicional de la región, "es una mezcla entre estas técnicas y se han tenido buenos resultados", comentó el galeno quien reiteró que será en el 2013 cuando se ponga en marcha la especialización.

COMENTARIO:

Esta noticia publicada el jueves 18 de octubre de 2012, por Pablo Gómez, tras la reunión del consejo sanitario que tuvo lugar los días anteriores.

En esta reunión se decidió establecer una nueva especialidad médica. Los estudiantes de medicina una vez finalizado el MIR tienen posibilidad al acceso de distintas especialidades (pediatra, cirujano, dermatólogo…), así que con esta nueva propuesta tendrían otra posibilidad más. Esto se ha establecido debido a que estudios realizados defienden que este tipo de medicina tiene un alto porcentaje de efectividad en la cura de enfermedades.

La noticia nos muestra como en un hospital ya se sigue esta metodología, pero no posee rigor, ya que las personas que la llevan a la práctica no poseen los conocimientos necesarios.

Por lo tanto Miguel Ángel Aragón Contreras, subdirector de enseñanza del Sector Salud, ha propuesto la creación de una serie de asignaturas con el fin de conseguir una formación óptima y de calidad. Estas serán elaboradas a partir de esquemas médicos coreanos tan y como afirmó Contreras. Además cuenta con el apoyo de hospitales estadounidenses, los cuales son pioneros en la utilización de remedio alternativos. Estos hospitales muestran un senado mixto constituido por una comunidad médica que mezcla la medicina común con la alternativa. Tal y como se muestra en el inicio del video:


Creo que esta noticia es de gran interés ya que la sociedad occidental esta ofuscada en los métodos de la medicina convencional, existiendo otros que basados en recursos naturales han mostrado científicamente buenos resultados e incluso mejores. Por lo tanto considero que la adicción al sistema educativo médico de nuevas asignaturas que los formen para una óptima realización de estas nuevas prácticas es una idea muy acertada.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Medicina alternativa para tratar aspectos físicos, emocionales y mentales

Miércoles, 19 Septiembre 2012
El ‘boom’ de los remedios naturales y las terapias alternativas de los últimos años ha hecho que muchas personas encuentren en la antes llamada medicina alternativa una opción eficaz para el alivio de enfermedades, molestias y dolencias. En el caso de los niños, ha probado ser exitosa en el tratamiento del asma, la dermatitis atópica y las infecciones respiratorias, entre otros problemas que aquejan con frecuencia a los menores.

Pero, ¿en qué consiste y en qué se diferencia de la convencional, o alopática, usada tradicionalmente en el mundo occidental? En primer lugar, su objetivo es regular o reconstituir la energía de los seres vivos a través de diferentes herramientas, como la homeopatía, las esencias florales, la acupuntura, la terapia neural, el reiki y el yoga, entre otras múltiples terapias, cuya finalidad es tratar al paciente de forma integral, estudiando su esfera física, mental, emocional, social y ambiental.

medicina alternativaDe ahí que en la actualidad ha pasado a llamarse medicina integrativa, puesto que en el diagnóstico y tratamiento se integran diferentes disciplinas. “El abordaje de cada persona es individualizado al tener en cuenta que las enfermedades no solo se manifiestan por una alteración física, sino mental o emocional. De hecho, para los médicos expertos en esta área los síntomas emocionales y mentales son los que más influencia tienen en la salud”, explica Clara Inés Sandoval Borrás, médica pediatra bioenergética.
Lo anterior tiene un fundamento científico, pues está comprobado, por ejemplo, que cuando las personas están tristes, aburridas o deprimidas, su sistema inmunológico se afecta y, en consecuencia, aparece la enfermedad como una respuesta del organismo frente a lo que siente y piensa el individuo.
“Las emociones y los pensamientos producen unas sustancias tangibles en el cerebro, las cuales repercuten positiva o negativamente en la producción de hormonas y anticuerpos. De esta manera, cuando son negativos, la energía del cuerpo se desequilibra. Nuestra tarea es lograr que esta vuelva a estar en armonía para que el paciente mejore”, comenta Clara Inés.
En el caso de los niños, el manejo es un poco más complejo porque el especialista en medicina integrativa, o bioenergética (cumplen la misma función), debe idealmente haberse formado en pediatría para que los tratamientos tengan un mayor grado de efectividad. “Cuando los padres encuentran, por ejemplo, un homeópata que además es pediatra, se amplía el campo de visión, pues el médico analiza patrones de crecimiento, de desarrollo y de alimentación en la consulta”, dice Amparo Díaz, médica pediatra homeópata.
Aspectos diferenciadores
Las diferencias entre un pediatra alópata y uno bioenergético son varias. En primera instancia, por lo general, el médico convencional estudia al paciente desde el plano orgánico o físico, razón por la cual los medicamentos que formula están orientados a contrarrestar síntomas, en muchos casos, y no a atacar el origen o la causa del problema. Esto no se puede generalizar. Algunos médicos alópatas tienen una visión más completa del paciente.
La doctora Díaz explica que “si un niño, por ejemplo, tiene gripe, el médico alópata le recetaría medicinas que inhiban la producción de secreciones. Los remedios homeopáticos, en cambio, buscarían mejorar su sistema inmune y fortalecerlo frente a los cambios climáticos para que se enferme menos”.

Comentario

Nos encontramos ante una noticia publicada el miércoles 19 de septiembre de 2012 en la sección Niños (Salud) del periódico digital ABC del Bebé, en la que se muestra la influencia de la medicina alternativa en la actualidad, a la que se refiere como “el boom” , y su eficacia, sobre todo, en niños pequeños, a pesar de su elevado grado de complejidad.

Además, cuenta como en muchas ocasiones este tipo de terapias se conocen como “medicina integrativa”, debido a que tratan diferentes aspectos relativos a las personas, como son la “esfera física, mental, emocional, social y ambiental” de cada uno, y las cuales hay que tener en cuenta a la hora de determinar el problema y tratamiento para cada persona. Por todo esto se diferencia este tipo de medicina a la convencional, la cual durante mucho tiempo se ha centrado solamente en aspectos biológicos de la salud, dejando a un lado los problemas psíquicos y derivados.

Todo esto, sin embargo, ha ido cambiando debido a la gran cantidad de mejoras y avances en este campo, que engloba a ambos tipos de medicina (aunque muchos lo critiquen). Aunque sigue siendo uno de los motivos por el cual muchos se decantan más por el uso de las nuevas terapias; que buscan el bienestar general, en unión mente-cuerpo; que por la medicina tradicional; que como bien dice en el texto trata a los pacientes “desde el plano orgánico o físico, razón por la cual los medicamentos que formula están orientados a contrarrestar síntomas, en muchos casos, y no a atacar el origen o la causa del problema”.

El determinar la raíz, causa u origen de una enfermedad en muchas ocasiones, y a pesar de las tecnologías, no resulta fácil, como ocurre en el caso de las enfermedades de la sangre… Por todo esto que hemos venido comentando sabemos que es difícil encontrar a personas especializadas en algo tan concreto como la medicina pediátrica homeópata, que ayuden a solucionar enfermedades leves, por ahora, como pueden ser el asma, la dermatitis atópica y las infecciones respiratorias. Ante estas oportunidades muchos aceptan probar las nuevas opciones que se les ofrecen y que antaño ni se planteaban como son la homeopatía, las esencias florales, la acupuntura, la terapia neural, el reiki y el yoga.

Desde mi punto de vista, esta noticia da a conocer muchos aspectos de los que la mayoría de la gente no tiene conocimiento, acerca del ámbito de la salud.
Siempre lo más fácil  ha sido y es ir al médico a que te receten cualquier antibiótico o medicina que te ayude a curarte, pero en ocasiones hay personas que intentan saber el por qué de su enfermedad, sobre todo si es inusual y no se conocen causas ni tratamientos. Es entonces cuando se recurre a lo que la medicina convencional no puede hacer frente, las terapias alternativas.
Muchos problemas de la salud no están determinados por el bombeo de la sangre o anomalías óseas, sino por las emociones y pensamientos, que en determinadas ocasiones suponen consecuencias malas a nuestra salud. Esto se debe a que, como se cita en la noticia,  “Las emociones y los pensamientos producen unas sustancias tangibles en el cerebro, las cuales repercuten positiva o negativamente en la producción de hormonas y anticuerpos. De esta manera, cuando son negativos, la energía del cuerpo se desequilibra”.

Son las terapias alternativas, a las cuales estoy a favor como bien se puede notar, las encargadas de este tipo de problemas, actuando como “balanza” y ayudando sobre todo al ejercicio de nuestros sentimientos.

Some Afghans prefer ancient treatment for mental ailments

No one here knows the man whose left leg is shackled to the wall of cell No. 5. Last week, he finished tearing his mattress to shreds and then moved on to his clothes, ripping his shirt and pants off before falling asleep naked.

"He's insane," say the villagers who have come to gawk at him. "He doesn't know whether he's in this world or another."
"He's getting better!" said Mia Shafiq, the man responsible for his recovery and the one who shackled him to the wall of a shrine in this eastern Afghan city.

The man's brothers drove him here from southern Kandahar province two weeks ago, drawn by the same belief that has attracted families from across Afghanistan for more than two centuries. Legend has it that those with mental disorders will be healed after spending 40 days in one of the shrine's 16 tiny concrete cells. They live on a subsistence diet of bread, water and black pepper near the grave of a famous pir, or spiritual leader, named Mia Ali Sahib.
Every year, hundreds of Afghans bring mentally ill relatives here rather than to hospitals, rejecting a clinical approach to what many here see as a spiritual deficiency. The treatment meted out at the shrine and a handful of others like it nationwide might be archaic, but the symptoms are often a response to 21st-century warfare: 11 years of nighttime raids, assassinations and suicide bombings.
For more than a decade, Western donors have helped train Afghan psychiatrists, who diagnose many of their patients as having an ailment with a distinctly modern acronym: PTSD, or post-traumatic stress disorder. Mental health departments in Afghanistan are plastered with posters detailing the disorder's symptoms. Pharmacies are stocked with antipsychotic drugs.
But many of those suffering from the disorder never see doctors or pharmacists. Instead, they are taken on the long, unmarked dirt road, through a village of mud huts, that leads to an L-shaped agglomeration of cells.
The brothers of the man in cell No. 5 drove back to Kandahar, more than 400 miles away, once the shackles were in place. They left an indecipherable phone number on a scrap of paper. They paid $20 for the treatment, as all patients must. If they told anyone the name of the man, no one remembers.
"What will I do with this man?" asked Shafiq, the shrine's director and a descendant of Sahib. "Who is this man?"
Shafiq wondered: Was the man's mental state a product of war? Was he a former soldier? A civilian who had seen too much horror? Shafiq had helped check men like that into the shrine. He'd watched them writhe and scream and, eventually, he said, recover.
"For a lot of these people, faith is a key part of the healing process, and they have faith in the shrine," said Humayun Zahir, a doctor and the director of Nangahar Hospital, which is funded by the European Commission.
In his office 10 miles from the shrine, Zahir, too, has treated soldiers and civilians affected by the shock of war. Some came to the hospital after 40 long days shackled to Mia Shafiq's wall. Often, Zahir said, the shrine did more damage than good.
"They need medical treatment," he said. "A prophet cannot heal their disease."
In recent years, two of the shrine's patients have died — both from causes unrelated to the asceticism of life here, Shafiq said.
The deaths have prompted criticism, and so have the successes. Where Shafiq sees a healed patient — a violent man turned calm, his anger fading into passivity — his critics see quackery. The shrine's patients are being weakened by a lack of food, they say, not rehabilitated. Shafiq's ancestor was seen as a prophet and a healer in the days before modern medicine came to Afghanistan. Shafiq is seen by many as a crazy person.
To this, Shafiq merely shrugs.
"There are many who will never believe," he said.
The man from Kandahar had "anxiety and depression" — the product of an unknown trauma that had driven him to lose control, according to Shafiq.
The diagnosis is as unclear as the man's identity. He looks like a teenager, but clumps of his hair are missing. He spends his days singing and groaning and sleeping. When visitors with cameras come, the man often turns his back or throws a sheet over his head.
In the cell to his right is a man who says he was driven into depression by his brother-in-law's death in a U.S. night raid. To his left is a recovering drug addict with a wispy white beard who claims to be 20 years old.
Shafiq has deep-set gray eyes and a thick black beard. He walks slowly around the shrine, peering into the cells, checking on his patients. He carries a thick chain around his neck "in case any of them get out of control."
His enterprise could be written off as ridiculous or inhumane — it has been labeled both — but even mental health professionals have been forced to acknowledge its attraction in some of Afghanistan's most traditional communities.
"These shrines have been around for four centuries," said Ahmed Zahir, the head of the mental health department at Nangahar Hospital. "Many are totally inhuman, without even proper sanitation. . . . But there is certainly a strong belief in them among the people."
Several years ago, doctors from the hospital visited patients at the shrine, offering drugs to those willing to receive diagnoses. But that relationship faded quickly. The shrine and the hospital once again feel as if they belong to different centuries.
"The doctors cannot help us," Shafiq said.
Not all of the men and women shackled to the shrine's wall are forgotten like the man from Kandahar. In the corner cell, 27-year-old Mohammed Sadiq sleeps while his brother stands outside. He's there to keep away bothersome visitors and ensure that the recovery process goes as planned.
Sadiq went into a spiral of depression after his brother-in-law was killed in a U.S. airstrike three years ago, he said. He tried to deal with it himself but continued to unravel. He traveled to Saudi Arabia to work in construction, but the condition worsened, and he was forced to return to eastern Afghanistan.
Two weeks ago, his brother, Ahmed, decided it was time to intervene. He drove Mohammed 100 miles to the shrine and handed him over to its three employees.
When Mohammed Sadiq stirred from a deep sleep this week, he smiled wide and stretched his arms.
"I'm feeling much better," he said. "I am healing."
Shafiq looked on proudly. Another of his patients had acknowledged what so many doctors had denied: Shafiq's treatment worked. The miracle of the shrine was timeless.
The man from Kandahar still can't, or won't, articulate his progress or distress. When he awakes, his eyes are wide and empty. Flies are always buzzing around him.
He has about three weeks of treatment left.
"My Kandahari boy!" Shafiq exclaims when he gets close to the cell.
"You're feeling much better, aren't you?"